Dos de las industrias más emblemáticas de Tucumán, además de la azucarera y la citrícola, son la metalmecánica y la textil, que sintieron el impacto de la crisis que afectó a la Argentina en 2008. Pero ambas actividades hoy se están poniendo de pie, según la opinión de referentes de ambos sectores y de informes oficiales. Precisamente, el Estimador Mensual Industrial (EMI), revela que el promedio de la utilización de la capacidad instalada registró en abril un avance del 79,5%, el más alto del último año. La industria metalmecánica, con una utilización del 89,8%, y la producción textil, con un 88,5%, fueron los sectores con mayores niveles promedio de capacidad instalada. La empresaria metalúrgica tucumana Ana Marchesi, sostuvo que la industria metalmecánica, que en Tucumán asiste especialmente a ingenios y a citrícolas, recibió un fuerte espaldarazo de la actividad automotriz. Admitió que buena parte de los talleres estuvieron parados luego de la crisis de 2008, pero que ahora se están reactivando. El apoderado de la delegación Tucumán de la Asociación Obrera Textil, Luis Salado, dejó en claro que la política proactiva que asumió el Gobierno nacional con las textiles salvó la actividad. "Estamos mejor, pero no hay que olvidar que esta actividad se rige por ciclos económicos", apuntó.